TRAUMATISMOS DE CRÁNEO

Todos los traumatismos de cráneo deben ser manejados con cautela. Nada justifica que dejemos en cancha a un menor que ha sufrido un golpe en la cabeza y presente sintomalogía (dolor de cabeza, mareos, estado confusional, nauseas). Si el jugador tuvo pérdida de conocimiento o pérdida de memoria (sin importar la duración) no debe permitirse que continúe su participación en la actividad, y debe ser examinado por personal médico. Si es necesario detener el partido, ya que el jugador debe ser movido solamente si es imprescindible y si está conciente, lúcido.
Si el traumatismo fue mínimo y no presenta sintomalogía se puede autorizar a que continúe el partido, pero se debe mantener especial atención en el mismo. Debemos informar a los padres o adultos responsables y asegurarnos que el jugador se retira del entrenamiento o partido acompañado.
Un jugador que ha sufrido una conmoción cerebral (traumatismo de cráneo con o sin pérdida de conocimiento, pero con síntomas asociados) no debe participar de entrenamientos o partidos por un periodo de tres semanas. Se debe solicitar la presentación de un certificado de alta médica para permitirle reintegrarse a los entrenamientos.