MÉTODOS ACTIVOS

Los métodos activos, señala que el aprendizaje en el individuo procede de lo general a lo particular y de lo indiferenciado a lo preciso.

  • El aprendizaje es concebido por una organización progresiva de estructuras, el desarrollo del mismo se atribuye a los ajustes y desajuste continuos.
  • El aprendizaje de cualquier tema se apoya en el conocimiento de los anteriores.
  • Localiza la atención en el progreso realizado por el alumno, motivándolo para continuar evolucionando.
  • Concibe a las prácticas del rugby, como a un sistema de relaciones y no como una suma de técnicas.
  • Desarrolla desde un principio aspectos cinemáticos y globales de las técnicas de juego.
  • Su característica lúdica favorece la motivación y estimula la imaginación.
  • El jugador interactúa con compañeros y rivales.
  • Se preocupa por las actividades intelectuales internas como la percepción, interpretación y pensamiento. (Un aprendizaje unido a la comprensión es más duradero. El pensamiento es la base donde se apoya el aprendizaje.)
  • Desde un punto de vista motriz, el entrenador utiliza aquellas estructuras de movimiento en donde el jugador necesita utilizar varios de sus sentidos actuando simultáneamente.
  • También pueden utilizarse las estructuras de movimiento que son comunes a las diferentes técnicas del juego. De esta manera se aprovechan los criterios de afinidad biomecánicas y cinemática de los movimientos.
  • Presentan un mayor contacto con la realidad del juego, donde el individuo aprende simultáneamente a resolver problemas de espacio y de tiempo.
  • Es conveniente que su utilización se haga desde edades tempranas donde el jugador irá descubriendo el juego al tener que enfrentarse a una serie de acciones que se asemejan a las de un partido de rugby.
  • El jugador irá tomando conciencia de sus aciertos y errores en situación de juego, estas acciones derivan en una mayor concentración a la hora de la práctica de las destrezas propuestas por el entrenador.
  • Estos métodos incluyen ejercitaciones que promueven la toma de decisiones y la comunicación, procurando desarrollar desde un principio aspectos tácticos y técnicos del juego.
  • Permite reconocer roles en situaciones cambiantes del juego. El jugador solamente será útil para su equipo, si es capaz, de identificar correctamente su rol.
  • Hay que evitar los entrenamientos unilaterales cargados de monotonía que producen saturación al jugador.
  • Es conveniente que los trabajos propuestos contengan múltiples estímulos de percepción, que incluyan: los espacios, la pelota y el rival. El propósito es que lo aprendido sea transferido a situaciones reales de juego.
  • La organización del entrenamiento debe incluir los ejercicios técnicos con opción desde situaciones estáticas y dinámicas de juego.


[Métodos Tradicionales]

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